Sigamos con el orden del día, hoy 4 de Febrero en mi segundo o tercer intento de escribir este mail, aprovecho para dedicarselo a mi hermana puesto que es su cumpleaños y, obviando que estoy a tomar por culo, no encuentro mejor regalo que el fruto de mi intelecto y magnificencia.
Vamos a ver, creo esta vez me voy a saltar un poco el orden cronológico, estoy así de loco, y el coche, efectivamente, es robao. Ayer estuve en una fiesta de estas típicas de las películas con vasos rojos, una kegger party, tu llegas y sueltas 10$, con eso compras el vaso con tu nombre y no lo pierdas porque es tu derecho de acceso a los barriles, ya la gente se distribuye como quiere, basicamente en sectores de distintos juegos de beber como el beer pong, el flipping glasses o directamente hacer un kegg stand que es lo más bruto, pero es divertido ver las caras coloradas de los que bajan de las alturas cual trono de semana santa. Y lo demás pues ya es gente deambulando por la casa bailando, hablando o lo que sea, estuvo bien, ya puedo ir tachando tradiciones culturales a las que me adapto. Como curiosidad contar que subí al piso de arriba a mear en uno de esos baños que tienen más mierda que el sobaco de una tonta y me encontré investigando la habitación de al lado, la cual no terminaba de confirmar si era una habitación en la que de verdad viviese una persona o la usaban solo para apalear gatos, un colchón había en el suelo, aunque fuese de espuma, el resto de cosas que podías encontrar por el cuarto formaban parte de una selección de lo más aleatorio posible y colgando del techo una tela en plan "soy to hippie", muy extraño todo. Como ya soy medio canadiense me he acostumbrado al frío y me pegaba mis buenos ratos en el jardín en sudadera hablando con la gente, hasta que no le tiraba al suelo a alguien el vaso con los pezones no entraba. Tengo que decir que estoy un poco decepcionado, esperaba un frío moumental, y exceptuando una rachilla que tuvimos hace bastante, aquí que haga -2ºC es como si fuese verano.
La comida típica de Canadá es putine.
El jueves también hubo una fiesta, en casa de una amiga, había que llevar cualquier detalle como si fueses un niño chico, una espada o algo así, yo terminé con un popurrí de collar de perlas, tiara y espada, algo así como el He-man de la noche. Por supuesto y como es mandado acabamos robando comida porque estabamos muertos de hambre, aunque tal vez el termino robar no sea el más adecuado, teníamos hambre y picamos algo, punto.
La semana pasada o así le prometí a una de las francesas que iba a ir a clase de zumba con ellas, es gracioso eso de prometer cosas porque luego te ves en una clase con cien tías moviendo el culo, afortunadamente con la inercia de la gracia otros cuatro buenos mozos tuvieron a bien el ir a clase de zumba y por tanto no estuve solo ante el peligro, y si bien en un principio estaba más nervioso que cagando sin pestillo, al final creo que ellas estaban más asustadas que nosotros, podía oler su miedo, además de litros de sudor empapando mallas y mallas de todos los colores posibles. En un punto de la clase se dividía el personal en dos grupos y se ponían encarados, la profesora para apretarnos las tuercas nos puso a mi y a Alex en primera línea de batalla, embistiendo sin piedad a diestro y siniestro con contundentes golpes de cadera que hicieron desfallecer a más de una dama. El final de la velada concluyó, como no podía ser de otra forma, con una masa de féminas embrutecidas, histéricas y ensalzadas en ánimos por el baño de encanto derrochado por un servidor, gritaban y se arañaban la cara, en un momento dado se escuchó a una gritar "¡y sabe cocinar!", el dique de contención de la cortesía se rompió, la histeria se transformó en euforia, no había vuelta atrás, el punto álgido había llegado, era la hora; cuando quise darme cuenta de lo que estaba ocurriendo ya era demasiado tarde, solo se escuchaba el clamor de la femineidad canadiense al unísimo "PATRICK, PATRICK PATRICK!!", yo no entendía nada, me contaron más tarde que, al parecer, había aparecido Baby justo a tiempo para hacer el baile final de Dirty Dancing, y como llevado por una fuerza misteriosa lo ejecutamos con maestría.
Puede que se me haya ido un poco de la mano algún detalle, pero ocurrió básicamente así.
Os voy a hablar de mi viaje del fin de semana pasado. Viaje de seis personas a Bruce Peninsula a hacer senderismo por la montaña de viernes a domingo, sesenta dólares, organizado por el outdoors club de la universidad. Aquí en la universidad hay una infinidad de clubs, de todo lo que te puedes imaginar, lo puedes componer tu solo, dos personas o cien, lo bueno del outdoors club es que hacen viajes, hay uno de trineos de perros que tiene que ser la hostia, pero es muy muy caro, y para eso me pongo a cazar ardillas y las adiestro, que no puede ser tan distinto. Así que mi consejo para futuros compañeros que vengan de beca es que ahorren porque la gama de oferta de cosas que puedes hacer es inagotable. El caso, con el depósito de una fianza el club me dejaba la esterilla y un saco de dormir especial de invierno que aguantaba -12ºC, las tiendas de campaña las ponían ellos y las raquetas de nieve te las dejaban también sin problema. Quedamos el viernes por la mañana temprano para emprender el viaje en coche, como había salido la noche anterior no me costó trabajo quedarme dormido, pero claro, la ventanilla estaba congelada. Llegamos al parque nacional aparcamos y sin más dilación empiezo a cagarme en todo, me explico, yo pensaba que eso era un viaje organizado por el club, por alguien que sabía a dónde iba, cómo, por qué rutas y todo lo necesario, no fue hasta que llegué allí que me di cuenta de que el chaval que lo organizaba es alguien que quiere ir y busca gente que se apunte, pero estaba igual de perdío que todos, que luego sabía desenvolverse porque estaba acostumbrado, pero en un principio nos tuvo dando vueltas por el aparcamiento sin saber muy bien a donde íbamos, incluso atascó el coche en la nieve, mal empezamos. Al final encontramos un rayito de luz, nos equipamos con nuestras cosas, la comida, la sartén y todo lo necesario y a andar. Había que darse prisa ya que teníamos que llegar al campamento antes de que anocheciese. Al principio del camino nos encontramos con la entrada a un lago congelado, enorme explanada blanca rodeada por árboles, precioso, así que sin dudarlo mucho empezar a andar pa dentro, yo quería una foto, fue entonces cuando me gritaron unas personas que había por allí que iba a morir, aish lo que es la vida, parece ser que el lago no estaba como para andar por él, afortunadamente yo no me había adentrado mucho y llevaba las raquetas de nieve (las cuales al final no sirvieron pa tanto, porque las mayorías de travesías eran escabrosas). Pero mirad, la foto me la hice y aquí estoy pa contarlo y punto. Alguno de vosotros (Unda) me ha sugerido que acompañe los mails con material gráfico, pero sinceramente, paso, lo siento, después del viaje pensé que sería lo mejor, pero mirad, la clave de los emails está en la profunda belleza que entraña la suerte de orden que ocupan las palabras y que dan forma a una buena pechá de gilipolleces, y tener que estar coordinando fotos es un coñazo, con lo que me cuesta ya de por sí porneme a escribir, así que lo más fácil es que os déis un vueltecita por mi facebook.
Sigo donde lo dejé, que ayer tenía la fiesta y me tuve que ir, la organizaba el snow club, la temática era snow pants or no pants, y como yo snow pants no tenía me tocó ir en calzoncillos, pensaba que iba a hacer el ridículo más estrepitoso que se ha visto en el mundo desde que un día me iba pa mi casa y me engañaron pa beber agua de Valencia. Pues no, yo llegué con mis amigos y amigas y la fiesta estaba ya ambientaísima, con tíos en calzoncillos y sin camiseta, niñas en bragas, tangas colgados del techo con chinchetas y un negro con la cara de Steve Urquell mezclado con Kiko el del Chavo del ocho. Esta gente desfasa mucho, yo creo que está relacionado con su civismo (como el hockey), son muy cívicos siempre, pero si dan una fiesta desfasan a muerte y mañana yo no se nada. La policía me hizo el favor de venir para así cumplir con los estereotipos. A la vuelta un supermercado que abre 24h, imagínate entrar tú con tus amigos a las 3 de la mañana al carrefour vacío para ti solo, alguna perdida tiene que sufrir el supermercado, sino no somos españoles.
Bruce peninsula. Avanzamos diligentes hasta la zona de acampada, sin retraso ya que íbamos mal de tiempo y no tardaría mucho en anochecer. Al llegar quitamos como pudimos la nieve del suelo (pero no el hielo) y montamos (montemos) las dos tiendas de campaña, luego a recoger leña para encender el fuego, ir a por agua (la cual teníamos que depurar cada vez que queríamos beber, porque tenía bacterias) y en general asentarnos en nuestro, perdido de la mano de la zarza incandescente (dios), campamento. El guardabosques nos dijo que no podíamos encender fuego, pero sinceramente, estábamos a tomar por culo en medio de la montaña sin nadie cerca, no se iban a enterar, además no te echan del Locos para ir por ahí cumpliendo todas las normas, ya estás marcado de por vida FUCK THE POLICE. Una mierda pa mi, el guardabosques no, pero la naturaleza me tenía reservada una buena putada, enciende tu un fuego con madera de pino congelada o con nieve, en el suelo mojado y sin pastillitas ni nada de eso, exacto, no se puede, tres putas horas (literales) estuvimos haciéndole gracias a las ramitas como si fuesen un recién nacido para ver si les daba por arder un poquito, al final lo máximo que conseguimos fue hacer un mínimo fuego que nos dio para para hacer unos cuantos spider dogs y dejarnos la ropa oliendo a pelo del culo chamuscao, pero sin poder calentarnos, eso si, yo creo que llega a estar ahí Alex y ese por sus cojones te hace un fuego en diez minutos. Todavía no me he vuelto a poner el chaquetón desde que volví del viaje, mira que lo lavé pero no se le va el puto a olor a desesperación en el monte. Los spider dogs es coger una salchicha rajarle en cuartos los extremos y ponerla al fuego, los extremos se retuercen y ya os hacéis una idea.
Durante el viaje teníamos una botella con gas y un soporte que nos hacía las veces de cocina para hacer las cenas, y para cocer agua cuando se agotó la maquinita de depurar, así que entre el tiempo que estuvimos para no encender un buen fuego y el que empeñamos en cocinar, teniendo en cuenta que hacía más frío que cagando polos y que estabamos en la orilla del lago, me congelé. Así fue, los pies sudaron durante la travesía y las horas de inactividad hicieron que se me congelaran, además en el viaje descubrí que se transmite mucho frío a través de la suela por gorda que sea. Al principio mis congelados pies de calcetines empapados no me preocupaban mucho, "ya vamos a la tienda" pensaba, cuando nos fuimos para la tienda el dolor que sentía en los pies era insoportable, y encima tenía que esperar al resto del grupo porque no tenía luz. Llegamos a la tienda y caigo en una espiral de desesperación, no puedo mover los dedos de los pies, a la mierda mi carrera de futbolista, por favor, prometo ir a misa todas las semanas pero los pies no, Jose y Dani me están esperando en Málaga para sacar adelante el equipo de fútbol de la universidad, sin mi no son nada. Me cambio los calcetinos y me pongo unos gordos como nórdicos con otros calcetines gordos de dormir encima, me lío la bufanda que me regalo mi hermana, que por poco no es una manta de piel búffalo (por cierto Kenji, si me lee, he convertido a una niña de aquí en Búffalo, pero es mejor que yo), en los pies y me meto en el saco de invierno que aguanta -12ºC... ay dios mío, que me voy a quedar tullido y encima no voy a poder ser ni uno de esos pobres tullidos tan entrañables a los que todo el mundo quiere y admira que pintan con los pies, venga Jose piensa positivo podría ser peor, podrías perder el pene... PERO DÓNDE COÑO ESTÁ MI PENE? TU HAS VISTO EL FRÍO QUE HACE NIÑO!?
Nada, la verdad es que me angustié bastante porque de verdad no podía mover los dedos, estabamos todos en la misma tienda echando el rato, todos muy felices muy contentos y yo con cara de haberme dejado el horno encendido, moviéndome los dedos con las manos para ver si empezaba a sentirlos un poquito. A la mañana siguiente los pies me hormigueaban y los dedos del pie izquierdo no los movía al unísono pero parecía que me iba a salvar, New Team allá voy.
Las dos noches que pasé las pasé fatal a la hora de dormir, durmiendo con la esterilla encima del hielo, con frío y una incomodidad extrema, el saco aguantaba -12ºC pero es que hacía más frío, así que tu me dirás, la segunda noche dormí con cuatro capas de ropa dentro del saco y aún así tenía frío, pero es que los que tenías saco de -20ºC también pasaron frío!. Otro dilema era que los sacos se te ajustaban a la cara para que fuese lo único que dejas fuera y puedas respirar, pero claro si la temperatura dentro del saco era medio aceptable, con la diferencia de temperatura notabas como se te congelaba la cara, y si te metías dentro del saco no podías respirar bien. Lo mejor fue llegar a dormir el segundo día y que el saco estuviese mojado por el hielo, afortunadamente por dentro estaba bien, pero en un principio me cagué. Los almuerzos fueron de wraps con lonchas de pavo, mayonesa y pepino congelado; los desayunos una especie de huevos revueltos que no importaba lo rápido que intentases comértelos justo al sacarlos de la sartén, al instante se quedaban fríos. La segunda noche con eso de que íbamos dos españoles nos tocaba hacer algo de nuestro país, lo más práctico nos pareció jugar la carta de la paella, arroz, unas verduritas, unas gambas, qué rico diréis, pues no, la verdad es que estaba malo de cojones, pero os invito a probar a hacer una "paella" en un lago a menos nosecuantos grados, en una olla de hojalata, con agua helada, sin sal y un pegotito de aceite que se llevó Alex que se congeló. Historia graciosa, como algo casi inevitable el arroz se pegó un poco y esa era la olla que teníamos para hervir el agua que beberíamos al día siguiente, un agua que quedó marrón y con sabor a quemado, los demás bebieron pero yo preferí pasar un poquito de sed hasta llegar a la civilización. El domingo por la mañana al despertar las botas estaban congeladas, no se movían ni un poquito, estuve como quince minutos para poder ponérmelas y dolían como zapatos de hierro, la solución era ponértelas y empezar a andar para darles calor.
Como conclusión del viaje os tengo que decir que las noches fueron motivo de sufrimiento, de esas veces que no te explicas qué haces ahí y no haces más que consolarte pensando en que te queda poco ahí; todo eso cambiaba en el momento en el que salía el sol, te levantabas y bajabas a la orilla del lago, al primer vistazo se te olvidaba todo y comprendías que era poco probable que repitieses semejante escena, paisaje virgen de los que salen en las películas y dices "dónde será eso", en la misma panóramica encontrabas una playa de costa blanca, rocas congeladas que parecían enormes terrones de azúcar, y como parajes encontrados el agua cristalina de la inmensidad de un lago que se perdía a lo lejos, al otro lado frondosos bosques verdes, glaseados, recortados por caprichosos acantilados. Me impresionó mucho lo grande que era el lago, era como estar en el mar. Las travesias atravesaban el bosque, guiados, irónicamente, por franjas blancas que tenías que encontrar pintadas en los árboles, y digo irónicamente porque todo era blanco mirases donde mirases, aún así no fue difícil, solo un par de veces que dudas y listo. Los caminos subían y bajaban la montaña, se asomaban a acantilados con vistas impresionantes, en los cuales además tenías que cuidar dónde pisabas (como en otros muchos sitios), en todo momento los paisajes aunque se pudiesen creer monótonos eran irrepetibles, a cada pocos pasos encontrabas una excusa para pararte a hacer fotos y contemplar tranquilamente el paisaje. Me desconcertó encontrarme un lazo en atado a una rama en medio del bosque, cualquiera con dos dedos de frente o que haya visto la películade Bob Esponja sabe que eso es una trampa.
Mi pensamiento fue bastante claro en todo momento "iban dos de Marbella y uno de la Orotava", cómo hubiéseis disfrutado! Me acordé de muchos de vosotros de quienes me consta que os hubiese gustado la experiencia, tal vez algunos o algunas de vosotros y vosotras penséis que no es pa tanto, "pues en mi pueblo también hace mucho frío, se llama Montefrío, así que imagínate", "pues a mi de chico me llevaron a Doñana y era tela de bonito", "po eso te alquilo yo una casita rural en Carcabuey y no tiene na que envidiar", no os engañéis amigos y amigas. La experiencia fue inolvidable, me alegro mucho de haber ido, además al estar en contacto con la naturaleza se me ocurrió una idea muy buena para una película, trata de un grupo de jóvenes que se van de excursión al bosque y cuando vuelven a la civilización no hay nadie, el mundo está vacío, se desarrolla en Rusia y contempla algún triángulo amoroso, la quiero financiar con crowdfunding (como buen ladrón que soy) y que sea de licencia creative commons, la voy a llamar "El senderista", voy a triunfar.
Para los curiosos http://elcosmonauta.es/
A la vuelta a Guelph paramos a comer en un sitio y con la bonita mirada penetrante de la cajera me quedé aturdido y pedí root beer sin darme cuenta, es la bebida más asquerosa del universo, un refresco con sabor a Oraldine, no me la pude terminar. Al llegar a la universidad teníamos una cena española para todos los internacionales, en la que no pude participar porque llegábamos tarde y muertos, pero me pasé a hacer representación un rato con toda mi mala cara.
Ah se me olvidaba, estando en el bosque no llegué al punto de desesperación de tener que beber mi propia orina como esperaba hacer habiéndo visto a Bear Grylls, yo no podía ser menos, pero si que tuve que sonarme los mocos con nieve, es una sensación extraña, aunque la nieve es muy suave la verdad (como acariciar a Yago, se diría todo de algodón), otra cosa muy divertida es mear en la nieve. Como dato curioso os cuento que comer nieve no te salvaría de la deshidratación porque el cuerpo gasta demasiada energía en derretirla, y como segundo dato curioso, si algún día estáis desesperados y tenéis que comeros unos a otros empezad por la espalda, es donde hay más grasa.
Hace un rato he estado en la cena francesa, que es la que tocaba esta semana, es increíble lo que me está costando escribir este mail, siempre los escribo de una sentada.
Ahora me tocaría hablar de las cataratas del Niágara, y lo voy a hacer. Viaje a Niagara Falls hace dos fines de semana, primero paramos en un pueblito "Niagara on the lake" en el que había una cata de vinos en la calle, yo pasé de la cata y me fui a ver el lago, de ahí sale la polémica foto en mangas cortas. Luego fuimos a ver un criadero de mariposas. Y por fin Niágara, todo congelado. Las catarátas del niágara están en la frontera de Estados Unidos y Canadá, así que depende desde dónde las veas tendrás una impresión diferente, en EEUU las ves desde arriba y en Canadá desde arriba, el lado y de frente, a mi me dio la impresión de que desde Canadá es mejor, tal vez por eso sea que a mi querida Pepi no le impresionó tanto la vista, o a lo mejor es que es dificilmente impresionable, no se emociona por cataratas ni banqueros. Otro factor que influye en la diversidad dentro del mismo paisaje es que estamos acostumbrados a ver fotos de las cataratas con el buen tiempo, gente con chubasqueros mojandose; cuando yo fuí estaba todo, absolutamente todo, blanco y congelado, las barandillas, los telescopios esos de pago, los tejados y había estalactitas de hielo colgando por detrás de las cataratas (hay un pasaje por el que puedes pasar para ver las cataratas desde abajo y por detrás). En general me gustaron mucho, son muy bonitas, y el rollo de la nieve las hacía impresionantes, tal vez solo sea que antes de ir esperaba muy muy poco de ellas, iba como predispuesto a la decepción y me llevé una grata sorpresa. Teníamos también concertada la entrada al IMAX para ver una película sobre las cataratas, lo cual me parece una estupidez, es como verla para poder decir "ahí he estado yo" y luego ir a las cataratas y decir "eso lo he visto yo en el IMAX", vaya, de persona que ve Telecinco por lo menos, además la película que te ponen es una puta basura que no merece el tiempo de verla. Como curiosidad de las cataratas decir que en los sesenta se cayó un niño y sobrevivió, es el único caso de una persona que cae accidentalmente y sobrevive.
El pueblo de Niágara en si es bastante triste, no porque no sea animado, todo lo contrario, sino porque está tan sumamente enfocado al turismo que está todo rodeado de hoteles, casinos, restaurantes de comida rápida, museos de cera, museos de records guiness o pasajes del terror (WTF), es casi como estar en el Tívoli, así que a parte de las cataratas no hay mucho que ver.
El otro día un volviendo a la residencia un francés me pegó y restregó un bolazo de nieve en la oreja, me dieron ganas de matarlo. Ahora mismo no hay nieve, francés tampoco.
Tengo un amigo inglés, con todo su acentazo de británico de Londres mu simpático y mu gracioso, todo naranja, ginger total. Un día yo le comentaba que tenía un amigo que se llama William Wallace, flipé cuando me dijo que lo conocía, "¿pero tu has estado en España?", y el insistiendo en que era un personaje de Escocia y no se qué tonterías más, yo no se si es que tenía ganas de guasa pero le dije que se dejase de tonterías, que mi amigo William era de Canillas, digo con el inglesito.
Esta última historia nunca ha ocurrido, ni parecida, pero tenía ganas de contarla. El amigo si existe, un tío de puta madre, vino al viaje a Bruce Peninsula.
Ahora que voy terminando os voy a dejar un vídeo aleatorio que grabó María del Carmen hace ya tiempo, el final del vídeo se lo dedico a mi gran amigo Javi, sobre todo porque salió de forma natural. http://youtu.be/TFHkaNsuT9w
Termino ya, se me deben estar quedando muchas cosas en el camino pero ahora mismo no se me ocurren, voy a intentar escribir más a menudo y más escueto.
Me pregunto cuántos de vosotros sabéis el origen de la firma de mis mails, me consta que dos de vosotros lo sabéis. Antonio no te preocupes, volveré a España y podremos continuar esta bonita relación nuestra que está todavía por desarrollar, nos compraremos una bonita casa con patio andaluz repleto de geranios donde poder sentarnos a leer tranquilamente, comer perritos con guacamole, y con una habitación para ver crecer a Fernando.
Al final me veo con ganas y voy a poner algunas fotos, lo siento por la crítica Unda :)
Bueno venga, que estoy hasta el carajo, hasta pronto congéneres,
Simbad el Marino
Eah, ya lo he leído, se me ha saltado una lagrimita al leerme en tu texto... Lo de simbad el marino es pa agarrarte el pepino, seguro xD
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